miércoles, 24 de abril de 2013

La playa

Dimos la bienvenida al trimestre con una película: La playa, del año 2000; dirigida por Danny Boyle y protagonizada por nuestro querido Leonardo Dicaprio.

La película habla de un hombre que se va de vacaciones en Tailandia, y allí se encuentra con un hombre con apariencia de loco que le dice que en una isla cercana a la zona pero inexplorada existe una playa hermosa, y que allí podría encontrar la felicidad. El joven, como no quiere partir solo, le propone un viaje a la isla a la pareja de la habitación de al lado. Ellos aceptan encantados y emprenden la marcha el día siguiente. 

Por el camino, Richard le deja una copia del mapa a varias personas con las que había estado bebiendo y fumando la noche anterior. En ese momento aún no sabe que ese es el error de su vida y que esa acción va a desencadenar una catástrofe. 

Los chicos llegan a la isla después de cruzar a nado el mar. De entrada, se encuentran una plantación de marihuana protegida por varios vigilantes, pero afortunadamente consiguen escapar. Después de proseguir su camino encuentran una pequeña civilización. Se trataba de un grupo de personas que había decidido quedarse a vivir en la isla y disfrutar de sus privilegios. Habían conseguido el permiso de la gente de la plantación de marihuana con  una condición: que le desvelaran la ubicación de la isla a nadie más, por lo que al principio no fueron muy bien recibidos, pero después se fueron haciendo un hueco. 

Una noche, pasado ya un tiempo, Sal, la jefa, obliga a Richard a acompañarla a la ciudad a por suministro. Allí Richard le confiesa que le había contado lo de la isla a más gente, y Sal le dice que guardará el secreto siempre que la acompañe a la ciudad cuando sea necesario y mantenga relaciones sexuales con ella. 

Cierto día, empiezan a llegar otros turistas a la playa, y Sal se pone hecha una furia porque lo que no sabía era que también les había hecho una copia del mapa. Como venganza, le cuenta a todo el pueblo lo que hizo Richard y lo que pasaba en las noches en que se iban a la ciudad, incluída a su novia. Ahora, si Richard quiere volver a la pequeña comunidad, tiene que recuperar el mapa y deshacerse de los turistas; pero Richard, lejos de conseguirlo, se vuelve loco y empieza a tener instintos asesinos, pero recupera un poco la cordura gracias a un amigo del campamento.

Mientras tanto, los turistas que iban llegando a la playa no fueron capaces de cruzar el campo de marihuana, morían en manos de los narcos; por eso Richard va a avisar a sus amigos de que están en peligro y a convencerles de que la mejor opción era huír de allí, pero cuando estaban preparados para marchar, los narcos le hacen una visita a Sal y le recuerdan su trato, entregándole una pistola para que mate al culpable. Sal no duda en disparar, pero la pistola estaba descargada. Al ver lo que su jefa es capaz de hacer, los demás abandonan también la isla. La playa termina siendo sólo un bonito recuerdo de tiempos mejores, sobre todo cuando llega al ordenador de Richard una foto de todos juntos, en su época más alegre.

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